En el marco de las celebraciones de fin de año, el equipo de PRM ADRA Curacaví vivió una jornada especial junto a niños, niñas y adolescentes, donde la Navidad fue entendida y celebrada como un espacio de encuentro, cuidado y alegría compartida.
La actividad permitió generar un ambiente significativo, donde más allá de los regalos, se puso en el centro el valor de detenerse, mirarse y compartir, recordando que cada infancia merece protección, afecto y oportunidades reales para crecer en entornos seguros.
Este tipo de instancias contribuye al fortalecimiento de vínculos, a la restitución de confianzas y al reconocimiento de que el acompañamiento respetuoso y sostenido es también una forma profunda de celebrar. La jornada fue una muestra concreta del compromiso cotidiano con el bienestar emocional y los derechos de quienes forman parte de los programas.
Agradecemos especialmente al equipo PRM ADRA Curacaví por su entusiasmo, vocación y trabajo constante, que hacen posible que estas experiencias se transformen en espacios de cuidado y esperanza.





